En Celestún, decenas de legítimos posesionarios han comenzado a alzar la voz ante lo que describen como un entramado de complicidades donde supuestos “abogados”, notarias, autoridades municipales, estatales e incluso instancias federales —según señalan los afectados— estarían permitiendo o ignorando presuntos despojos de tierras que llevan años ocurriendo sin que nadie
