Llegó el momento de hacer cambios en la administración de Progreso, piden los ciudadanos al alcalde Erik Rihani.
Los ciudadanos Progreso hacen un llamado URGENTE al alcalde Erik Rihani para que limpie el municipio de este tipo de funcionarios que opacan su administración
El desempeño de varios integrantes de la administración municipal de Progreso, Yucatán, ha alcanzado niveles inaceptables de incompetencia y desorganización.
La incapacidad para cumplir funciones básicas, la falta de resultados visibles y la ausencia de una gestión responsable han convertido a distintas áreas del gobierno municipal en un lastre para el desarrollo del municipio.
La ciudadanía se enfrenta diariamente a una administración fragmentada, lenta y carente de rumbo, donde predominan la improvisación, la falta de criterio técnico y la nula eficiencia operativa.
Lejos de contribuir al progreso, ciertos funcionarios han demostrado no estar a la altura del cargo que ocupan, fallando de manera reiterada en su obligación de servir al interés público.
La opacidad, la evasión de responsabilidades y la indiferencia ante las demandas ciudadanas han erosionado gravemente la confianza social.
En lugar de soluciones, se percibe apatía; en lugar de compromiso, una preocupante falta de profesionalismo.
Estas prácticas no solo frenan el avance de Progreso, sino que afectan directamente la calidad de vida de sus habitantes.
Progreso no puede avanzar mientras áreas clave del gobierno municipal continúen operando con negligencia, desorden y mediocridad.
Es imperativo que quienes integran la administración asuman las consecuencias de su mal desempeño y comprendan que el servicio público exige capacidad, disciplina y resultados.
El municipio merece funcionarios que trabajen, no estructuras que obstaculicen su desarrollo.

