Escándalo de corrupción de funcionario yucateco exhibe estructura de poder: Rolando Zapata manda en Conade
El reciente escándalo en la Conade, destapado por la Revista Proceso en contra del primer círculo del director, Rommel Pacheco Marrufo, desnuda la estructura de poder detrás del exclavadista.


Daniela Caballero, hija de Víctor Caballero Durán, secretario General de Gobierno y de Educación Pública durante la gestión de Zapata Bello, fue la directora de comunicación social hasta septiembre pasado, pero sigue vinculada con actividades de la Conade.
También su sobrino, Esteban Fuentes Zapata, que en la pasada campaña fue candidato del PRI y encabezó la campaña antichapulin contra su ahora jefe Rommel Pacheco.
Finalmente, el subdirector general, Guillermo Cortés González, fungió como secretario técnico de evaluación y planeación con el exgobernador, lo que evidencia que es la estructura de Rolando Zapata Bello la que manda en Conade.
La publicación nacional expuso también que el hermano de Sergio Vadillo Lora, Diego Omar, recibe millonario apoyo de CONADE, lo que podría responder a la pregunta: ¿quién financia a Vadillo y a su Sociedad Valiente?
Este modelo ha conseguido que las campañas y actividades proselitistas disfrazadas de activismo social se paguen con dinero público.
La exposición de Rommel Pacheco evidencia posibles actos de corrupción al más alto nivel y sugiere que la institución deportiva se haya convertido en un reducto de la considerada ala más corrupta del PRI.
El escándalo se destapó luego que una publicación nacional exhibió que la oficina encargada de combatir la corrupción se transformó en tapadera de prácticas ilegales.
Cecilia Vidals Rosas, titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, solicitó la contratación de su sobrino político, Fernando Sánchez Sevilla, pese a su escasa preparación académica.
El nombramiento fue avalado por Guillermo Cortés González, subdirector general, quien además autorizó otros ingresos irregulares de familiares y allegados de Vidals.
