En Progreso, la administración municipal encabezada por el alcalde Erik Rihani enfrenta un creciente desgaste público. Aunque diversos sectores reconocen que el alcalde mantiene una agenda activa y un interés genuino por mejorar los servicios, la actuación de su equipo más cercano —según denuncias de pobladores— está generando un ambiente de desconfianza y molestia que
