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Un difícil viaje de regreso a casa.

Confusión en la reapertura del cruce de Rafah, entre Gaza y Egipto, deja a palestinos varados.

La primera semana de la reapertura parcial del cruce de Rafah entre Gaza y Egipto estuvo marcada por la confusión y los obstáculos logísticos, según palestinos que intentaron cruzar y múltiples fuentes que hablaron con CNN bajo condición de anonimato.

El desorden provocó que muchos menos palestinos cruzaran la frontera entre Egipto y Gaza de lo esperado, casi dos años después de que Israel tomara el control y cerrara el cruce.

Cuando se anunció la reapertura parcial, la semana pasada, un funcionario de seguridad israelí dijo a CNN que se permitiría la salida de 150 palestinos de Gaza por día, mientras que solo 50 podrían entrar. Pero incluso este detalle no estaba claro, ya que los medios estatales egipcios informaron que solo se permitiría la salida de 50 personas y la entrada del mismo número.

Al final, el número de personas que cruzaron durante la primera semana fue solo una fracción de esas cifras. El lunes, cuando el cruce reabrió oficialmente, solo 12 palestinos cruzaron la frontera de Rafah en cada dirección. El martes, el día con mayor número de cruces del que CNN ha obtenido cifras, 40 personas cruzaron en cada sentido.

En esos dos primeros días, a la mayoría de los palestinos que habían sido evacuados a Egipto por motivos médicos durante la guerra y que debían regresar a Gaza se les impidió reingresar al territorio, a pesar de haber recibido la aprobación previa de las autoridades israelíes y egipcias.

No quedó claro por qué el número de personas que podía cruzar variaba cada día.

Según el Ministerio de Salud palestino, 20.000 personas en Gaza han completado los trámites de derivación médica y están esperando permiso para viajar al extranjero para recibir tratamiento. Desde que comenzó la guerra, alrededor de 1.000 palestinos han muerto mientras esperaban la aprobación para la evacuación médica, según el ministerio y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

CNN se ha puesto en contacto con la Coordinación de Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT) de Israel para obtener comentarios, pero aún no ha recibido respuesta.

Los pocos que lograron cruzar desde Egipto describieron un viaje arduo y agotador.

Para regresar a Gaza a través del cruce de Rafah, los palestinos deben someterse a tres controles de seguridad: primero con las fuerzas egipcias, luego con la Misión de Asistencia Fronteriza de la Unión Europea en Rafah (EUBAM) junto con las fuerzas palestinas, y finalmente con el ejército israelí una vez dentro de Gaza. Quienes regresaron el lunes declararon a CNN que llegaron al lado egipcio del cruce de Rafah a las 3 de la madrugada, pero no lograron entrar en Gaza sino hasta las 23:30. Algunos describieron dificultades, malos tratos y un mayor control tanto en los puestos de control de EUBAM como, sobre todo, en los israelíes.

Um Omar, frustrada y entre lágrimas, contó que las fuerzas israelíes esposaron a quienes cruzaban y los interrogaron durante largo rato.

“Los israelíes lo dificultaron todo hoy. Nos registraron y nos interrogaron sobre todo: sobre la migración (desde Gaza), sobre Hamas, sobre el 7 de octubre y sobre cualquier tema imaginable”, dijo.

Los egipcios los trataron bien y atendieron sus necesidades, añadió, mientras que los israelíes les impidieron llevar consigo cualquier pertenencia, incluyendo comida y bebida.

“Nos obligaron a deshacernos de todas nuestras pertenencias. Solo permitieron una bolsa de ropa por persona. Ni siquiera a una niña pequeña le permitieron llevar su juguete. Le dijeron que el juguete estaba prohibido y se lo quitaron”, dijo Um Omar, gritando con rabia.

Lamia Rubia, de 27 años, contó que registraron todas sus pertenencias y le confiscaron muchos objetos.

En un comunicado, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) informó de testimonios similares de palestinos que regresaban a Gaza denunciando “patrones de malos tratos y coacción”.

“Después de dos años de devastación total, poder regresar con sus familias y a lo que queda de sus hogares con seguridad y dignidad es lo mínimo”, decía el comunicado, que citaba al jefe de la Oficina del ACNUDH en el Territorio Palestino Ocupado, Ajith Sunghay.

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