Última Hora Yucatán

Acusan al alcalde de Temax ANGEL ANTONIO GONZALEZ ESCALANTE de tirar el erario en narcocorridos y artistas ligados a la apología del delito como es el caso de Gerardo Ortiz.

Mientras el Partido Acción Nacional (PAN) suele presentarse como una fuerza política defensora de los valores familiares, el orden y la legalidad, en varios municipios gobernados por alcaldes panistas comienzan a surgir señalamientos por decisiones que contrastan con ese discurso, particularmente en el uso de recursos públicos destinados a fiestas y carnavales.

Uno de los temas que ha generado mayor polémica es la contratación de artistas asociados al género del narcocorrido, cuyas letras han sido señaladas en múltiples ocasiones por autoridades y especialistas como una forma de apología del delito y normalización de la violencia. Cantantes como Gerardo Ortiz, cuya trayectoria ha estado rodeada de controversias por el contenido de algunas de sus canciones, han sido incluidos en carteleras financiadas con dinero del erario municipal.

El caso del municipio de Temax ha despertado especial atención. De acuerdo con críticas ciudadanas, el alcalde panista habría priorizado el gasto en espectáculos artísticos para el carnaval, destinando recursos públicos significativos a la contratación de artistas, mientras persisten rezagos en servicios básicos, infraestructura, salud y apoyo social.

Habitantes del municipio cuestionan que, en un contexto donde muchas comunidades enfrentan carencias históricas, el presupuesto público se utilice para eventos masivos que promueven contenidos contrarios a los valores de legalidad y paz social, en lugar de invertirse en obras y programas que atiendan las necesidades más urgentes de la población.

Organizaciones civiles y voces ciudadanas advierten que este tipo de decisiones envían mensajes contradictorios, especialmente a los jóvenes, al promover espectáculos donde se glorifica el crimen organizado, la violencia y estilos de vida ligados a la ilegalidad. “No se puede hablar de combatir la inseguridad mientras se financian artistas que la romantizan”, señalan críticos de estas políticas.

El debate no se limita al aspecto cultural, sino también al manejo responsable del erario público. Para muchos ciudadanos, el problema no es la celebración de carnavales o eventos populares, sino el exceso en el gasto y la falta de transparencia, así como la incongruencia entre el discurso político y las acciones de gobierno. En este contexto, crece el llamado a que las autoridades municipales rindan cuentas claras sobre los montos invertidos, los criterios de contratación y las prioridades presupuestales, así como a replantear el tipo de espectáculos que se promueven con recursos públicos.

La discusión queda abierta: ¿fiesta y espectáculo a cualquier costo, o inversión responsable con coherencia entre discurso y acciones? La respuesta, aseguran ciudadanos de Temax y otros municipios, debería reflejarse en decisiones que verdaderamente beneficien al desarrollo y bienestar de sus comunidades.

Related Posts