Protestas, bloqueos y fricciones por el crecimiento del puerto de Progreso.
La expansión del Puerto de Progreso, un proyecto clave para el desarrollo económico del estado, ha enfrentado críticas y conflictos con la población local, tras bloqueos y protestas que paralizaron operaciones portuarias y evidenciaron tensiones entre autoridades, residentes y empresas privadas.
Habitantes de Progreso realizaron bloqueos de tráfico de hasta 12 horas en una intersección estratégica del puerto, exigiendo soluciones a la circulación de camiones pesados por calles residenciales. Esta situación, que se repitió varias veces durante octubre de 2025, obligó al gobierno estatal a enviar mediadores para negociar con los inconformes y buscar alternativas al impacto vial que sufren barrios completos.
El conflicto se originó por la tardanza en poner en operación un viaducto elevado que desviaría el tránsito pesado, proyecto de infraestructura costoso (cerca de 2 mil millones de pesos) diseñado para descongestionar las zonas urbanas. La demora en su apertura ha generado frustración entre los vecinos, quienes señalan que las calles principales han quedado convertidas en rutas industriales improvisadas, con ruido, contaminación y riesgos para peatones y estudiantes.
Además de los problemas de movilidad, el puerto también ha sido criticado por su impacto ambiental y social. En septiembre de 2025, un tribunal federal suspendió las operaciones de dragado y relleno en una ampliación del Puerto de Altura luego de que comunidades y activistas interpusieran un amparo por falta de permisos ambientales, argumentando que no se realizó consulta pública ni se presentaron estudios de impacto ambiental adecuados. La suspensión afecta obras superiores a 80 hectáreas y un presupuesto de casi 8 mil millones de pesos.
Estas tensiones reflejan un creciente descontento entre los residentes que, aunque ven con interés el desarrollo económico que puede traer el puerto, consideran que sus necesidades urbanas, ambientales y de calidad de vida han quedado relegadas, provocando un ambiente de confrontación entre autoridades, empresas y ciudadanía.
