Gaspar Quintal frena donación de 56 hectáreas al Tren Maya: “No regalaremos el patrimonio de Yucatán”
“No estamos en contra del desarrollo. Estamos en contra de regalar el patrimonio de Yucatán”, afirmó el diputado local y presidente estatal del PRI, Gaspar Quintal Parra, al anunciar su voto en contra del dictamen que autorizó la donación de seis inmuebles, con una superficie aproximada de 56 hectáreas, a Tren Maya, S.A. de C.V.
El congresista sostuvo que dar respaldo a obras de infraestructura no equivale a autorizar al Poder Ejecutivo a despojarse sin costo de bienes públicos, sin acreditar antes que dicha transacción beneficie a la ciudadanía yucateca.
“Si estas tierras son necesarias para el Tren Maya, que se justifique. Pero una cosa es colaborar con un proyecto federal y otra muy distinta regalar 56 hectáreas que pertenecen al pueblo de Yucatán”, señaló.
Quintal alertó que la misma resolución presenta una secuencia de hechos que amerita aclaraciones: Tren Maya solicitó las 56 hectáreas el 20 de mayo de 2025; posteriormente, el Gobierno estatal adquirió cinco de los predios el 13 de agosto de 2025 y el sexto hasta el 19 de febrero de 2026.
“Primero Tren Maya pidió las tierras, después el Gobierno las compró y ahora pretende donarlas. Entonces que nos expliquen algo elemental: ¿cuánto dinero de los yucatecos se utilizó para adquirir estos terrenos y por qué ahora debemos regalarlos?”

El líder del tricolor en la entidad cuestionó además que el expediente omita datos indispensables para precisar el monto invertido en la compra, el avalúo actualizado de las 56 hectáreas y la retribución económica concreta que recibirá Yucatán tras el movimiento.
“Estamos hablando de patrimonio público. No basta decir que habrá desarrollo, turismo o conectividad. Hay que demostrar con números qué gana Yucatán”, afirmó.
Gaspar Quintal expuso que existían alternativas jurídicas que debieron evaluarse antes de ceder la titularidad irreversible de los bienes, tales como pactar retribuciones, contratos de renta, comodatos o figuras operativas que permitan aprovechar los terrenos para la obra sin despojar al estado de sus propiedades.
“Si el proyecto es tan importante y necesita estas tierras, entonces debe existir una manera de colaborar sin regalar lo que es de los yucatecos. Desarrollo sí; regalar el patrimonio de Yucatán, no.”
Para concluir, Quintal enumeró los puntos esenciales que tendrían que transparentarse con anterioridad a cualquier cesión definitiva del suelo:
“Que nos digan cuánto costaron. Que nos digan cuánto valen. Que demuestren qué gana Yucatán. Mientras no respondan esas tres preguntas, no existen razones suficientes para regalar 56 hectáreas del patrimonio de los yucatecos.”
“No estamos en contra del desarrollo. Estamos en contra de regalar el patrimonio de Yucatán. El desarrollo se impulsa; el patrimonio se defiende.”
