Deportiva Venados: ¿Víctima de un acuerdo criminal en Yucatán?
De la ilusión a la decepción. Deportiva Venados pagó caro la osadía de no tener una palanca política y el sueño del jugar en Expansión se esfumó un torneo más.


Visto como un operador financiero y blanqueador de dinero del exgobernador panista, Rosas Cantillo tiene la posesión del estadio Carlos Iturralde Rivero gracias a un comodato vigente de 2015 a 2045.
Un convenio de 30 años en el que no se sabe cuál es la contraprestación del gobierno ante esa dádiva cuando evidentemente el estadio no tiene ni siquiera el mantenimiento mínimo.
Expertos deportivos y analistas políticos han cuestionado sobre cual es la razón de un regalo de ese tamaño a un equipo, que además recibe un subsidio anual de parte del gobierno.

Investigaciones exponen que, a través de la boletera, Venados FC trianguló recursos públicos durante la gestión de Vila Dosal y realiza operaciones vinculadas con el lavado de dinero.
El reciente episodio con Deportiva Venados genera cuestiones clave: ¿será que la directiva de Venados FC ya se arregló con la 4T en Yucatán?
